La narradora a través de diversos objetos evoca la memoria de las historias que contaba su abuela; cuentos verdaderos que traen susurros de la vida en el pueblo y sus gentes, de la soledad y los encuentros, de las vivencias y de los trabajos y los días...
Mi abuela fue la mejor abuela del mundo. Cada día al terminar su jornada, nos sentábamos en el patio a escuchar sus historias, mientras esperábamos a que saliera la luna. A veces la luna tardaba mucho y el cuento era muy, muy largo. Otras veces, la luna , de repente, aparecía en el cielo, y la historia acababa muy rápido.
Aún recuerdo el sabor de las peras con canela cocinadas al calor de la lumbre y el sonido de sus cantos al amanecer, mientras encendía el fuego.
Ella me contó que una vez , engañó al diablo y a la muerte...Y cuando su vecina Marcelina, aquella mujer gigante que siempre se estaba quejando aprendió que el dolor con una sonrisa duele menos ...


Títeres y máscara creados por EL ARCA DE NOE